Hasta último momento he dudado de acabar de escribir estas
reflexiones mías sobre este 2014, en parte porque no me gusta seguir modas ni a
veces seguir costumbres, puede ser muy aburrido. Finalmente me decido a acabar
estas palabras y publicarlas.
Este 2014 ha sido en parte más tranquilo que 2013,
impertinentemente igual hasta julio que los últimos cuatro años mientras estuve
cursando el grado en Antropología social y cultural. Pero puedo decir que es
una de las mejores cosas que me han pasado este año, poder decir bien orgulloso
mi profesión y todo lo que significa con sus esfuerzos, también ha sido
anormalmente igual que los últimos tres años con una responsabilidad muy alta
que he tenido que asumir, y nunca me he escondido, ni me he negado a asumirla,
con todas sus consecuencias. Mucho tiempo de esfuerzo que no tiene su
recompensa.
Solamente ver el final del túnel a lo lejos, ver esa luz
cálida y bien definida que me espera al final de esta etapa, que me dará calor,
comprensión, compañía, amor, cosas que no he recibido los últimos años y que he
dado y seguiré dando, porque aunque diga que cambiaré y seré egoísta, no puedo
hacerlo, es mi naturaleza. Y seguiré pensando que lo racional yace en lo
irracional.
Este 2014 que han significados muchos esfuerzos, esperas,
aburrimiento, aislamiento forzado por la gente que me rodea y que me ha exigido
salir solo sin compañía desde este verano, siguiendo con mi perseverancia y cabezonería
por encontrar trabajo, por sentirme realizado y útil, y ayudar a contribuir una
mejor sociedad y entorno.
También este verano me ha permitido pensar y repensar que
pasó hace dos veranos, cuando intentaba contribuir, poner mi granito de arena
para investigar y entender y hacer entender una forma de vida, ver con un punto
de vista cercano pero a la vez alejado un patrimonio muy valioso y que está
siendo menospreciado y abandonado poco a poco por intereses oscuros y que iré
desgranando durante este 2015. Siempre he sido transparente, sincero, diciendo
las cosas a la cara, a veces muy directo, nunca he engañado a nadie y siempre
me he ofrecido por ayudar en todo lo que podía, pero me encontré, y sin rencor,
esto no es una queja ni una acusación, me sentí aislado, enajenado,
incomprendido, atacado y señalado por gente que quiero y que me es cercana, no
fueron justos, y a pesar que nunca quise que sucediera una situación como la que
viví y que no se la deseo a nadie, no puedo tener rencor, sólo marcar distancias
y desaparecer sin molestar. Algunas personas les molesta/incomoda la gente con
ideales, con consciencia, identidad de uno mismo, sentir colectivo y peón de la
defensa cultural, defensa que se demuestra cada día, practicando y amándola.
Aprendí mucho, sobretodo de lo que no deseo a nadie. También tomé consciencia y
decidí participar y colaborar en conseguir la independencia de la mitad étnica
que me pertenece y después luchar por la de la otra mitad étnica si aún no es tarde.
Si, hablo en términos antropológicos, pero yo no quiero la independencia de
Catalunya, sino la de los Països Catalans, que es toda la unidad étnica.
Este 2015 espero que los cambios en mi vida empiecen por
encontrar trabajo, realizarme en lo que creo y defiendo, poder estar con la
persona que más quiero y con quien quiero estar. Poder disfrutar de mi tiempo
libre con la gente que más aprecio y quiero. Y poder aportar mi granito de
arena para cambiar las cosas. Siempre positivo. El vaso medio lleno. Y con todo mi
corazón. FELIZ 2015!!!!
